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Recomendaciones para transitar el Aislamiento Preventivo

07/04/2020

Hace pocos días tuvo lugar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. El aislamiento preventivo continúa. La Lic. Martínez Simón comparte algunas recomendaciones para hacerlo más llevadero.

Existen grandes desafíos que enfrentan las familias durante esta emergencia de salud pública, como por ejemplo reorganizar una rutina y mantener en actividad a los niños.

En relación a esta crisis biológica, como seres humanos nos ha obligado a realizar un cambio abrupto; de pronto nos privan de todas nuestras ocupaciones y nos exigen quedarnos en casa las 24 hs. del día, generando en la población diferentes emociones y sensaciones: miedo, angustia, estrés, preocupación, ansiedad, enojo, frustración, dolores de cabeza, de estómago, etc…

Como seres humanos tendemos a querer ocupar el tiempo y a organizar el ambiente y sistema familiar, pretender que los niños hagan las actividades escolares a diario y ocupen activamente el tiempo.

Para todas las personas esto resulta difícil y desafiante; para los niños en condiciones del espectro autista aún más.

Los niños también solían tener sus ocupaciones diarias: escuela, terapias, actividades recreativas, salidas al parque, visita a los abuelos, entre otras. Hay niños que pueden comprender un poco lo que está ocurriendo y otros niños no. Por lo cual hay que saber entender que las diferentes reacciones de enojo, preocupación o el no poder comunicar que están sintiendo, tener que estar encerrados sin entender el por qué, lo manifestarán en gran manera con su comportamiento. Aquellos chicos no verbales no pueden dialogar acerca del cansancio que sienten de estar encerrados y las ganas que tienen de querer volver a salir, entonces pegan, gritan, lloran o se aíslan.

Ellos perciben que mamá y papá están preocupados, cansados, impacientes, que sus papás no tienen la misma capacidad de sostén/paciencia que hace unos días atrás. Por este motivo también aumenta la demanda de atención queriendo pasar todo el tiempo con sus papás.

En primer lugar es necesario que los adultos puedan desarrollar y practicar la calma, es importante tener en cuenta que la forma en que cada uno lo vivencia es lo que se va a transmitir.

Asimismo establecer una rutina general, sin alterar principalmente el horario de sueño y de alimentación. En esta rutina es fundamental realizar actividades obligatorias (bañarse, vestirse, cocinar, en la medida que se pueda realizar la tarea escolar) y actividades placenteras (bailar, escuchar música, comer o tomar algo rico, jugar, hacer ejercicio). Procurar movernos siempre mientras limpio, ordeno, juego con el perro, modifico el lugar de los sillones de la sala…infinidades de actividades que impliquen el movimiento.

Todo niño necesita moverse, cansarse, realizar actividad motriz. Es importante que todos los días puedan favorecer el juego activo: con pelotas, escondidas, saltar, carreras, vuelta carnero, etc. armar una idea con los elementos que mamá o papá disponen. Mirar detenidamente aquellos espacios al aire libre con los que cuenta cada familia (patio, terraza, balcón, escaleras del edificio, los pasillos) y utilizarlos como espacios de juego.

En lo que concierne a las actividades escolares es necesario tener en cuenta que la casa no es la escuela. Hay que tener mucho cuidado con lo que le pedimos a los chicos. En el hogar hay diversos factores que influyen en el momento de sentarse, prestar atención a la actividad y desarrollarla (estímulos auditivos y visuales: el televisor, la computadora, la radio, ventanas abiertas, la mascota saltando en busca de juego, el hermanito hablando, el tobogán del patio, la hamaca, la casita del árbol…). Todos estos estímulos interfieren a la hora de ejecutar una tarea que implica un desafío para el niño. Hay días que se podrá controlar el ambiente, pero hay días que resultará difícil; por lo cual queridos papás, si un día el niño no pudo hacer la tarea, o se interrumpe el flujo de la rutina, no pasa nada. Procuren estar tranquilos y disfrutar en familia. No tienen que estar ocupados las 24 hs. del día. Descansen en la medida que puedan, intercambien actividades entre cuidadores (ej. si en general se bañan en 10 minutos, es el momento de poder extenderlo a 15 o 20 minutos; La sobremesa puede extenderse un poco más, disfrutar de los intercambios e interacciones). Conecten, agradezcan, disfruten, sientan en profundidad. En este momento la tecnología nos ayuda a mantener cercanía con nuestros vínculos, promuevan relaciones y emociones positivas, realicen llamadas, video llamadas, mensajes, encuentros virtuales, es el momento de sostenerse entre todos.

Jueguen con sus hijos como les salga jugar, no cumplan el rol de terapeutas ni de maestros, sean papás! Disfruten esta hermosa oportunidad de pasar tiempo de calidad. Si pueden seguir el interés natural del niño descubrirán cosas maravillosas…

No se aturdan, no se desesperen, no se angustien... Esta situación sobrepasa a todas las personas. Nadie está preparado para el aislamiento social. Es importante poder co regular con el estado emocional del niño, y para ello en primer lugar el cuidador debe regular su propio estado emocional. Lo que quiera transmitir (calma, paciencia, tranquilidad) lo harán en tanto lo puedan tomar y vivenciar primero.

Hay que transitarlo día a día, desarrollar mayor sentido del humor, poner el foco en disfrutar compartir…ya llegará el momento de volver a poner el piloto automático.

 

Paraná, 1 de Abril de 2020

Ludmila Martínez Simón
Licenciada en Psicología – MP 1880
Especialista en atención a niños con necesidades especiales