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Coronavirus: Tiempo de oportunidades

29/03/2020

La crisis actual presenta una realidad variada y cambiante, que puede llegar a ser también una oportunidad muy valiosa.

 

Todo tiempo de crisis es también, en cierta medida, un tiempo de contrastes y paradojas.

Una de estas paradojas se revela cuando el encierro al que nos vemos forzados es el que libera vivencias durante largo tiempo olvidadas. Juegos en familia, tiempo de sobremesa, lápices esparcidos sobre una mesa al lado de un dibujo infantil y desayunos compartidos, son algunas de las experiencias que otorgan un sabor dulce al día a día. Y tal vez, ¿quién dice?, transformen este período de aislamiento en una etapa que en un futuro nos haga soltar algún suspiro de nostalgia.

No menos paradójico es el hecho de que, para superar esta crisis, necesitemos estar todos unidos, pero separados. “Entre todos podemos frenar al virus” es un eslogan que circula ampliamente en medios masivos de comunicación y redes sociales, no muy lejos del hashtag #QuedateEnCasa. ¿Tiene que aparecer un virus que nos distancie para que podamos unirnos? Tema para reflexionar entre todos, pero cada uno desde su casa.

Podríamos seguir enumerando aspectos paradójicos de esta realidad que estamos atravesando. Pero existe uno que merece ser mencionado: Hoy, cuando la mayoría de los que solían estar en la calle están encerrados en sus casas, muchos otros, que solían estar encerrados en sus lugares de trabajo, salen a la calle a prestar un servicio. Tanto unos como otros merecen un reconocimiento. Los primeros, porque al cumplir con el aislamiento social preventivo y obligatorio, nos cuidan a todos (y pongo el acento en la palabra “preventivo”). Los segundos, porque se exponen para evitar que unos pocos “tontos”, a los que aludió días atrás el Presidente de la Nación en referencia a quienes violan la cuarentena, sigan circulando sin restricciones, transformándose en vectores para el Coronavirus COVID-19 (¡y sí!...en algún momento había que nombrarlo).

Hoy, en los accesos a Libertador San Martín, los rostros no son los habituales. En parte, porque se esconden detrás de un barbijo, como es de rigor. Pero también en parte, porque a los inspectores municipales se ha sumado una gran cantidad de voluntarios, quienes sacrifican horas de descanso y esparcimiento, o incluso tiempo de trabajo desde su casa, para cuidar a sus semejantes.

Bomberos voluntarios, empleados municipales, funcionarios y vecinos han unido sus esfuerzos para controlar que el movimiento en los accesos sea únicamente el imprescindible, en el marco de lo dispuesto por el Ejecutivo Nacional. Algunos se exponen a los rayos del sol en las horas más calurosas. Otros sacrifican horas de sueño, guardando la ciudad durante la noche. Están los que, pudiendo dormir unas horas más, madrugan para brindar un servicio por el que no obtendrán una remuneración especial; y también están los que resignan relajarse en sus casas, para controlar los movimientos de personas que no siempre quieren ser controladas, y que en ocasiones lo hacen saber.

Un párrafo aparte merecen los vecinos de la localidad. La solidaridad y el respeto que han mostrado son dignos de ser destacados. Han sabido apreciar el esfuerzo y el sacrificio del grupo de voluntarios, y lo han manifestado con múltiples expresiones de gratitud y reconocimiento. Han entendido que permanecer en sus hogares es un deber, y día a día van asimilando las lecciones de un aprendizaje en el que nadie es maestro; todos somos aprendices.

No resta más que agradecer a todos y cada uno de los que están haciendo su parte para frenar el contagio. Algunos, desde el trabajo activo; otros, desde la reclusión en sus domicilios. Y a los que aún no han asumido la responsabilidad que les compete, queda exhortarlos a tomar conciencia.

Dijo John F. Kennedy: “En la crisis, sé consciente del peligro, pero reconoce la oportunidad”. Curiosamente, en China, país de origen de esta pandemia, existe un ideograma para la palabra “crisis”, y combina el símbolo de “peligro” con el de “oportunidad”. Es que una crisis es ambas cosas. Es un proceso que nos define, para bien o para mal.

No subestimes esta pandemia. Mantené la higiene personal y de tu espacio. Cuidate y cuidá a los tuyos. Si tenés síntomas compatibles con el Coronavirus, no vayas a una guardia; llamá por teléfono. Pero por sobre todo, #QuedateEnCasa. Es el mejor remedio ante el peligro, y también es una oportunidad. Oportunidad de compartir en familia, de restablecer vínculos averiados, de reconectarte con los que amás, de valorar lo importante, de volver a establecer prioridades que el vértigo de la vida “normal” a veces nos arrebata. Oportunidad de emerger de esta situación fortalecidos, como personas, como familias y como sociedad.

¡Abrazo de codo! Pero con el codo en el que no tosemos…


 

Gustavo Maximiliano Bernis, 24 de marzo de 2020

Prensa y RR.PP. - Municipio de Libertador San Martín

 

COES (Comité de Emergencia Sanitaria)

Libertador San Martín, ER